martes, 31 de julio de 2007

Despectador

No aspires las cenizas de esta angustia
si te vi fumando.
No aspires a que te regale un trébol
sin herir tu ego.
Y cuándo agonices
te vas a sentir mejor.
De pie aunque no quieran
para dar una lección;
hasta entonces te espero,
bajo mi sangre,
que hoy viste de negro.
No soy yo el que te complica el juego
por estar adentro.
Si pecás, de omisión o de ocupado,
igual va a ser tu culpa
Pero si pensás
que es lo mismo hablar que callar,
que están todos locos,
que se salve el que sepa nadar,
vas a perder tu tiempo
y el de tu ángel,
que hoy viste negro.
Y ahora mejor te vas de acá,
no sea que se acuerden de vos
y se pudra el rancho aún peor.
Y el negro no te sienta bien:
le da ventaja a la vejez.
Sabés? Te estás haciendo mal
y no te importa.
Y el negro te sentó al revés,
te puso contra la pared
y te salieron a buscar
los que nunca dejaste de insultar.
Pensá un poquito en los demás
si es que te dan otra oportunidad.
La gente vive de tu ayer,
son un producto de tu inmadurez.
¿Y quién será vedette de turno
para silenciar la verdad?

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