martes 20 de octubre de 2009

Absoluta Inseguridad


Quiero ver qué se esconde entre tus dientes,
resignarme o resistir junto a mi suerte.
Y tu muerte me apetece, sin embargo, insuficiente
Quiero saborear tu orgullo con mi triste paladar.

Convertirme en el más fuerte de los vientos:
Arrastrarte hasta que lejos quede lejos.
Y mi mente me atormenta despertando a mi salvaje
Quiero tu alma junto al diablo a kilómetros de mí.

Y reír de todo lo que te haga mal.
Subir por donde te haría bajar
Coagulándote la intimidad.


Encerrarte en un castillo eternamente,
¿Ves lo que es la soledad y como se siente?
Y tararearte melodías de las que nunca se vuelve
Para hablarle a tu inconsciente y persuadirlo a atacar.

Adquirir un poder sobre la gente,
Decidir quién se queda y quién se muere.
Y los piratas de tu asfalto ahora responden a otro barco
Que navega lentamente en aguas que no has de beber.

Y reír de todo lo que te haga mal.
Subir por donde te haría bajar
Coagulándote la intimidad.


Pero ahí estás, tan perfecta, tan letal.
¿Cómo hacer para no verte nunca más, ni en mis sueños o dejarme en paz?
O encerrarte bajo esta almohada que no conocés.

Y reír de todo lo que te haga mal.
Subir por donde te haría bajar
Coagulándote la intimidad.

jueves 15 de mayo de 2008

Después de todo, antes que nada

Sólo unas cuantas palabras, antes que me hierva el agua,
y de paso distraigo la cabeza:
Está bien que se vaya, el problema es que yo me quedo conmigo.
Y qué fría está la casa cuando sobra sol.

Puedo quitarme los ojos, almorzármelos de a poco,
porque ahora carecen de sentido.
Está bien que se vaya, lo que pasa es que no me lleva consigo.
Y qué absurdas son las plazas sin oír tu voz.


Agua,
no grites,
que me sigue sangrando la hoja
y no quiero olvidarla.
Canto
para olvidarme de mí.

sábado 8 de septiembre de 2007

PEQUEÑA AUTOPSIA ESPIRITUAL

No creían haberlo visto. Sin embargo, ahí estaba Él, sosteniendo sus plegarias y conteniéndolas antes de partir. Ocurrió tan velozmente... Oscureció. Cuando cerró sus ojos, no sabía dónde estaba, mas los dardos lo acertaron e hirieron para su posterior -necesario- dolor. Coronado y astillado, se morían de ganas de tocarlo, de matarlo. Al menos eso narra la fábula. Y no le avisaron que el doctor dormía. Ya no hay tiempo de lamentos. Sus jeroglíficos no habrían de ser decodificados hasta algunos siglos después. Mas todavía no arriba el día del sol, y aún se huele el misterio cuando se consume la vela. No, gracias, yo no. Problemas los de ellos, que regulan sus comportamientos y ocultan las ambiciones. Atados a presiones, con miedo a ser castigados y anhelando un lugar mejor. Conformarse con lo que no tienen no deberían aceptar. A mí, no me desagrada. A la sazón, me parece una novela muy original, pero nunca la terminé de leer. Por otro lado, no me olvido que sí leí que su doctrina fue -es y será- un instrumento de dominación de las clases subalternas.
Cuando creyeron haberlo visto, ya se había ido. Es tan ilógico aprender una lengua en segundos, como no creer en tus convicciones. Siempre por tus convicciones. Oh! Debemos de jurar morir en nombre de las gloriosas convicciones; y juremos con gloria morir.

05/06/02

viernes 31 de agosto de 2007

Salario

Descalzo sin mostrar los pies
repasó la carta para conmoverme.
Necesitaba tanto mi atención
como la flor a la abeja.
Respiré su discurso e imaginé su raíz,
razón por la cual, quizás, su empresa fracasó.
Me agradeció sinceramente por atestiguar su pérdida de tiempo
y, sin querer, olvidé el contexto;
Se había ido del libro, y yo del mundo.
Lo compensé de buena fe y me alejé sabiendo
que no había hecho sentir mejor a nadie
más que a mi mismo.

martes 31 de julio de 2007

Plus Ultra

No está bien lo que te pasa,
te hace un ruido que no entendés.
Esta ropa no hace falta,
habla por lo que no se ve.
Y está bien que te haga falta.
Este siglo supo correr
entre máquinas y casas,
entre gente que tiene sed.
Y mirá si la vida te trae una copa pa´l brindis
y quedás sin botella por nunca haberla ido a buscar.
Supongo que es mejor si la vas a buscar,
que creer que será el tiempo quién te la traerá.
¿Cuánto más podrá estirarla?
¿Cuánto le sirve esta actitud,
de la risa en la desgracia
consumirse en la juventud?
¿Y qué hacés con estas ganas
de arrimarle el olor del sur?
De atacar con la mirada
a este ocaso falto de luz.

Señales

Tu geografía se reduce a la mitad,
te lleva el tiempo por un túnel de ansiedad.
Y siempre estás adentro
lavando lo que no ensuciás.
Un martillero te reclama voluntad,
te cambia el signo y te empezás a limitar.
Y ya no está tan bueno,
hoy apostás la libertad.
Te estás prendiendo fuego
con actitudes a pagar.
Y no te gusta, pensar en nada,
y estás cansado de hablar.
Para cuando vuelvan
no habrá más tiempo que perder,
ni razón que entienda tu parecer.
La medicina no te da lo que buscás,
tanteaste el campo y enfundaste la verdad.
Y a este talón sin suela
lo interpretás como señal.
Viajás al fondo y te enroscás un poco más,
mirando a todos como si estuvieran mal.
Y sos el más ausente
y no sabés cómo arrancar
una vida decente
o una que, al menos, no haga mal.

Prosas

Quiero que te pasen tantas cosas por mi culpa
que te ilumine el sol hasta en la sombra
y no distingas más lo que te gusta.
Quiero caminarte hasta que se noten mis huellas,
y descubrirte oasis en ciudades que hasta ayer
te parecían desiertas.
Y veo lo que va a venir,
las prosas que vas a decir,
y yo me enrosco siempre
en lo inestable.
Y para no verte mañana,
tendré que llorar, ay ay.
Y para no verte mañana,
tendré que llorar, ay ay.
Quiero vulnerarte de estas manos, de esta lengua;
flotar sin gravedad ante el lamento
y ser la sangre que te de consuelo.
Quiero que te pasen tantas cosas por mi culpa
que te ilumine el sol hasta en la sombra
y no distingas más lo que te gusta.